8 Hábitos Básicos para
Mantener una Buena Salud Dental
Es importante para las personas mantener buenos hábitos de higiene para poder preservar nuestros dientes saludables. Hable con su dentista acerca de sus prácticas de salud oral para llegar a una rutina efectiva, sin embargo, aquí les dejamos 8 hábitos básicos para mantener una buena salud dental.
Las mujeres embarazadas experimentan cambios orales cómo podrían ser inflamación de encías, lo que se conoce como gingivitis del embarazo. Los pacientes con asma a menudo respiran por la boca, especialmente al dormir. Esto puede resultar en la boca seca y aumento de la formación de placa y la gingivitis, por lo que comprometerse diariamente al cuidado de la salud bucodental resulta sumamente importante.
1. Fluoruro para prevenir caries
Todo el mundo puede beneficiarse del fluoruro. El flúor fortalece los dientes y ayuda a prevenir la caries. Dentífricos y colutorios son buenas fuentes de flúor. Su dentista le puede recetar una mayor concentración de flúor en gel, pasta de dientes o enjuague si lo necesita.
2. Mantener su cepillado dental
Todas las personas deben cepillarse al menos dos veces al día. Incluso es mejor cepillarse los dientes tres veces al día o después de cada comida. Además, debe usar el hilo dental por lo menos una vez al día.
Estas actividades eliminan la placa, que es una masa compleja de las bacterias que se forma constantemente sobre los dientes. La placa debe eliminarse todos los días. Las bacterias de la placa causan enfermedades periodontales gingivitis y otros. Es importante cepillarse y usar hilo dental diariamente.
3. Es indispensable usar hilo dental
Cepillarse los dientes es fundamental, pero hay rincones de la boca a los que el cepillo no puede llegar. Uno de ellos es el espacio entre los dientes, donde los restos de alimentos y la placa tienden a acumularse. Para eliminarlos, escoge un producto de limpieza interdental adecuado a tus necesidades: hilo, seda o cinta dental, cepillos interdentales y/o irrigador bucal.
4. La alimentación es clave
Para mantener una buena salud dental es importante tener presente que la alimentación es básica para tener esa sonrisa tan hermosa que todos buscamos.
El aporte de calcio para una mejor formación dental se logra a través de la comida, en primera instancia. Los alimentos ricos en vitaminas y minerales deben ser parte de la dieta diaria. Pescados, verduras y frutas son beneficiosos para todo el organismo, incluida la boca.
Otras comidas como dulces y bebidas ricas en azúcar son altamente perjudiciales para la dentadura. Algunas, como el café y el vino, la manchan.
Evitar alimentos con demasiados azúcares o ácidos ayuda a mantener el esmalte dental en perfectas condiciones y a evitar la aparición de sarro o caries.
Además de ello, uno de los hábitos de salud dental más beneficiosos y apetecibles es incrementar el consumo de frutas y verduras. Sus elevadas cantidades de vitaminas y minerales fortalecen los dientes.
Además, frutas como la manzana, la pera o la sandía o vegetales crujientes como la zanahoria ayudan a limpiar su superficie y la de las encías.
5. Cepillar la lengua
Generalmente se desconoce la importancia de la limpieza diaria de la lengua. Tendemos a limpiarnos los dientes, pero olvidamos la lengua y esta juega un papel importante a la hora de mantener nuestra boca sana.
Sabemos que es muy importante lavarse los dientes al menos 2 veces al día, idealmente 3 veces al día. De esta manera eliminamos la placa bacteriana producida por los alimentos que ingerimos y por nuestra propia saliva. Pero no debemos olvidar la limpieza de la lengua, porque en ella se acumulan numerosas bacterias que ayudan a la aparición de enfermedades de las encías o caries.
Existen dos formas principales de limpiar la lengua correctamente: cepillarse y rasparse.
Cepillarse la lengua implica frotar suavemente la lengua desde el fondo hasta la punta con un cepillo de dientes humedecido.
Otro método de limpieza consiste en utilizar un raspador de lengua. Este utensilio está diseñado para deslizarse a lo largo de la superficie de la lengua, eliminando la capa de bacterias y desechos que se alojan sobre ella.
6. Empiece a usar enjuague bucal
El uso de un enjuague bucal ayuda a alcanzar las zonas de más difícil acceso de la boca, completando la limpieza bucal.
Los enjuagues incorporan en su formulación ingredientes con un efecto blanqueante, desensibilizante, anticaries, etc. según el producto escogido y proporcionan además una sensación de agradable frescor tras su uso. Estos terminan de limpiar esos espacios a los que no es posible llegar con cepillo u otros utensilios.
7. Elimine el tabaco
Ya es algo conocido que el fumar conlleva muchos perjuicios para la salud pero incluso para la salud dental. Es indispensable lograr esto para la salud dental al largo plazo.
Uno de los perjuicios principales de mantener este hábito es el desgaste del esmalte dental por lo que es siempre característico de un fumador el tener un color amarillento en los dientes.
El tabaco no solo afecta a las encías, empeora el aspecto de los dientes y favorece su pérdida prematura, sino que puede provocar cáncer bucal.
8. Visite al dentista al menos 1 vez al año
Una vez al año (al menos) debemos visitar al dentista. El experto estará atento a posibles enfermedades dentales, como la caries, gingivitis, periodontitis u oscurecimiento de dientes, entre otras patologías.
Un profesional de la odontología será la persona más indicada para valorar el estado de nuestra boca y ofrecernos consejos para nuestro caso en concreto. Es recomendable acudir a su consulta para hacernos revisiones, al menos, una vez al año.
Así podrá detectar cualquier posible problema de salud antes de que se convierta en una dolencia más grave. Cuanto antes se detecte, más fácil de tratar y menos dolorosa será la intervención. También es muy recomendable realizarse una limpieza anual en el dentista.
En Lamicq Dental Care buscamos realizar los tratamientos preventivos necesarios para que logre mantener una buena salud dental. Siempre es mejor prevenir que lamentar y por eso procedimientos tan sencillos como limpiezas dentales de prevención son básicas para no tener que realizar procesos más complicados de restauración.